La recuperación de una cirugía a corazón abierto requiere más que solo tiempo; requiere atención y apoyo adecuados. La rehabilitación y la fisioterapia son partes importantes de este proceso de curación. Ayudan a los pacientes a fortalecerse, respirar mejor, moverse con seguridad y retomar gradualmente su rutina normal. Con los ejercicios y la orientación adecuados, la recuperación es más rápida y fluida.
En este blog, exploraremos por qué la rehabilitación y la fisioterapia son pasos esenciales en el camino hacia la recuperación completa después de una cirugía a corazón abierto.
¿Qué es una cirugía a corazón abierto?
La cirugía a corazón abierto es una intervención mayor en la que un cirujano cardíaco abre el tórax (generalmente a través del esternón) para trabajar directamente sobre el corazón y los vasos sanguíneos cercanos. En muchos casos, el corazón se conecta temporalmente a una máquina de circulación extracorpórea (bypass cardiopulmonar) para que el cirujano pueda operar con el corazón inmóvil y sin sangre ("con bomba"). Algunos procedimientos se realizan sin bomba mientras el corazón sigue latiendo.
Los procedimientos a corazón abierto más comunes incluyen:
- Cirugía de revascularización coronaria (CABG): creación de nuevas vías (“bypasses”) para que la sangre fluya alrededor de las arterias cardíacas bloqueadas.
- Reparación o reemplazo de válvulas: reparación o reemplazo de válvulas aórtica, mitral, tricúspide o pulmonar enfermas.
- Reparación de defectos cardíacos congénitos (de nacimiento): p. ej., cierre de orificios como CIA o CIV, reparación de defectos complejos.
- Cirugía aórtica:reparar o reemplazar una porción debilitada o agrandada de la aorta (aneurisma/disección).
- Soporte mecánico o trasplante: colocar dispositivos como LVAD (dispositivos de asistencia ventricular izquierda) o realizar un transplante de corazón.
Nota: Los marcapasos/DCI estándar generalmente se colocan sin abrir completamente el pecho, pero se pueden realizar derivaciones quirúrgicas/epicárdicas o procedimientos combinados durante una cirugía a corazón abierto.
¿Por qué la gente lo necesita?
Los médicos recomiendan la cirugía a corazón abierto cuando la enfermedad cardíaca es grave, los síntomas son significativos o las opciones menos invasivas no son adecuadas o no han funcionado.
Desbloquear o derivar arterias cardíacas bloqueadas (CABG)
Cuando se presentan múltiples arterias estrechas o bloqueadas, obstrucciones extensas o en zonas difíciles, o diabetes o enfermedad de la arteria coronaria izquierda, la derivación suele ofrecer mejores resultados a largo plazo que la colocación de stents solos. Puede aliviar el dolor torácico, reducir el riesgo de infarto y mejorar la supervivencia en determinados pacientes.
Reparar o reemplazar válvulas cardíacas dañadas
Las válvulas demasiado apretadas (estenosis) o con fugas (regurgitación) sobrecargan el corazón y causan disnea, fatiga, hinchazón o desmayos. La cirugía busca reparar la válvula original cuando sea posible (lo que mejora su durabilidad y la función cardíaca) o reemplazarla por una válvula mecánica o de tejido.
Corregir defectos cardíacos congénitos
Algunas personas nacen con problemas estructurales: orificios en las paredes del corazón, formación anormal de válvulas o defectos complejos. La cirugía corrige la anatomía para mejorar el suministro de oxígeno, prevenir el daño pulmonar y favorecer el crecimiento y la actividad normales.
Tratar aneurismas o disecciones aórticas
Cuando la aorta (la arteria principal del corazón) se agranda o se desgarra, la cirugía reemplaza el segmento enfermo para prevenir una ruptura potencialmente mortal.
Implantar dispositivos avanzados de soporte cardíaco o realizar un trasplante
En casos de insuficiencia cardíaca avanzada, los cirujanos pueden implantar un DAVI para ayudar al corazón a bombear sangre o, cuando sea posible, realizar un trasplante cardíaco para restaurar la función cardíaca. (Los marcapasos/DAI convencionales no suelen ser de corazón abierto, pero ciertas colocaciones de electrodos quirúrgicos pueden realizarse durante procedimientos abiertos).
Un programa de rehabilitación bien planificado es fundamental para la recuperación tras una cirugía a corazón abierto. Ayuda a reducir el riesgo de problemas como infecciones, coágulos sanguíneos y dificultades respiratorias. Con los ejercicios adecuados y una actividad gradual, los pacientes pueden recuperar la fuerza de forma segura y mejorar el funcionamiento de su corazón. Con el tiempo, la rehabilitación también contribuye a la salud a largo plazo, ayudando a controlar la presión arterial, el peso y los niveles de colesterol. No se trata solo de la recuperación física, sino también de apoyo emocional y consejos sobre estilo de vida. Esto ayuda a los pacientes a desarrollar hábitos saludables, sentirse más seguros y reducir el riesgo de futuros problemas cardíacos.
Los programas de rehabilitación cardíaca y pulmonar desempeñan un papel fundamental en la recuperación tras una cirugía a corazón abierto. La fisioterapia es fundamental en estos programas, ya que ayuda a mejorar la respiración, aumentar la fuerza y potenciar la función cardíaca y pulmonar, facilitando las actividades diarias y reduciendo el riesgo de futuros problemas de salud.
Consecuencias físicas y respiratorias postoperatorias
Tras una cirugía a corazón abierto, el cuerpo experimenta varios cambios que pueden afectar tanto la salud física como la respiratoria. Estos efectos suelen ser temporales, pero pueden resultar abrumadores durante las primeras etapas de la recuperación.
Dolor y movilidad reducida
La incisión quirúrgica en el pecho puede causar dolor y opresión, especialmente al toser, girarse o sentarse. Esta incomodidad puede limitar la movilidad y dificultar el movimiento, lo que puede retrasar el proceso de curación general.
Dificultades para respirar
Debido a la posición de la incisión y al uso de anestesia, muchos pacientes experimentan respiración superficial. Esto puede dificultar la expansión completa de los pulmones, lo que provoca sensación de disnea o incomodidad al respirar profundamente.
Riesgo de complicaciones pulmonares
La respiración superficial y la limitación del movimiento pueden aumentar el riesgo de problemas pulmonares como neumonía o atelectasia, donde una parte del pulmón colapsa por falta de aire. Estas complicaciones pueden causar molestias en el pecho, tos y reducción de los niveles de oxígeno.
Fatiga general y debilidad
Sentirse cansado o con falta de energía es muy común después de una cirugía cardíaca. El cuerpo gasta mucha energía para sanar, y los pacientes pueden sentirse agotados incluso con el mínimo esfuerzo. El reposo prolongado también puede causar debilidad muscular con el tiempo.
Efectos emocionales y mentales
Además de los síntomas físicos, los pacientes suelen enfrentar desafíos emocionales. La ansiedad, la irritabilidad o el bajo estado de ánimo pueden surgir debido al dolor, los problemas de sueño o el estrés de la recuperación. Estos sentimientos son una respuesta natural a una cirugía mayor.
¿Qué es la rehabilitación cardíaca y pulmonar?
La rehabilitación cardíaca y pulmonar son programas de recuperación estructurados, diseñados para apoyar a las personas que han sufrido afecciones cardíacas o pulmonares, especialmente después de cirugías como las a corazón abierto. Estos programas combinan supervisión médica con ejercicio, educación y apoyo emocional para ayudar a los pacientes a recuperar su fuerza y mejorar su salud general.
Objetivos de la rehabilitación cardíaca y pulmonar:
- Mejore el rendimiento del corazón y los pulmones: ayude al corazón y los pulmones a funcionar de manera más eficiente a través de actividades cuidadosamente planificadas.
- Apoye una recuperación segura: guíe a los pacientes para recuperar energía y movimiento mientras reduce el riesgo de complicaciones.
- Recupere la independencia diaria: facilite las tareas cotidianas desarrollando fuerza física y resistencia.
- Promover hábitos de vida saludables: Educar sobre dieta, ejercicio, control del estrés y dejar de fumar para apoyar el bienestar a largo plazo.
- Mejore el bienestar emocional: aborde sentimientos como el miedo, la tristeza o la ansiedad que puedan surgir después de la cirugía.
- Prevenir futuros problemas de salud: reduzca las probabilidades de sufrir problemas cardíacos o pulmonares en el futuro fomentando rutinas saludables y constantes.
Fases de la rehabilitación postoperatoria
Fase I: Rehabilitación hospitalaria (fase inicial)
La primera fase de la rehabilitación comienza en el hospital, generalmente entre 24 y 48 horas después de una cirugía a corazón abierto. Esta etapa es crucial para sentar las bases de la recuperación y prevenir complicaciones.
Objetivos de la Fase I:
- Promover el movimiento seguro
- Mejorar la función pulmonar
- Minimizar el riesgo de complicaciones como coágulos de sangre o infecciones.
- Desarrollar confianza en la realización de tareas básicas
Componentes clave:
1. Terapia Respiratoria
La respiración suele ser superficial después de la cirugía debido a las molestias y a los efectos de la anestesia.
Para contrarrestar esto:
- Se guía a los pacientes a través de ejercicios de respiración como la respiración diafragmática y el uso de un espirómetro incentivador para expandir la capacidad pulmonar.
- Las técnicas de limpieza de las vías respiratorias ayudan a aflojar y eliminar la mucosidad, lo que reduce el riesgo de infecciones pulmonares o atelectasias.
2. Movilización temprana
Se recomienda moverse tan pronto como sea seguro hacerlo.
Las actividades graduales incluyen:
- Sentado en la cama
- De pie junto a la cama
- Paseos cortos por la sala del hospital.
Estos movimientos previenen el desacondicionamiento muscular, mejoran la circulación y reducen el riesgo de trombosis venosa profunda (TVP).
3. Entrenamiento funcional
A los pacientes se les entrena en movimientos básicos que apoyan las actividades diarias:
- Técnicas de movilidad en la cama (cómo moverse en la cama de forma segura)
- Traslados (pasar de la cama a la silla, ponerse de pie)
- Esto genera confianza y fomenta la independencia.
4. Manejo del dolor
El control del dolor es clave para fomentar la participación en actividades de rehabilitación.
Esto incluye:
- Estrategias de posicionamiento para aliviar las molestias y favorecer la respiración.
- Estiramiento suave para mantener la flexibilidad y reducir la rigidez alrededor del área quirúrgica.
La Fase I se centra en actividades cuidadosamente guiadas y apoyo respiratorio para ayudar a los pacientes a recuperar el movimiento y la función pulmonar en las primeras etapas de su recuperación. Los prepara física y mentalmente para las siguientes etapas de la rehabilitación.
Fase II: Rehabilitación Ambulatoria (Fase Subaguda)
La Fase II de la rehabilitación suele comenzar una vez que el paciente recibe el alta hospitalaria y se encuentra médicamente estable. Esta fase se lleva a cabo en una clínica ambulatoria o en un programa hospitalario y suele comenzar unas semanas después de la cirugía.
Esta fase suele durar de 3 a 6 semanas, pero puede extenderse hasta 12 semanas según las necesidades individuales. Está diseñada para mejorar aún más la fuerza física y la función cardíaca y pulmonar, y promover niveles de actividad seguros.
Objetivos de la Fase II:
- Reconstruir gradualmente la resistencia y la fuerza muscular.
- Mejorar la función cardiovascular y pulmonar
- Educar a los pacientes sobre cómo manejar su condición de manera eficaz.
- Apoye el regreso a las rutinas diarias con confianza
Componentes clave:
1. Acondicionamiento aeróbico y ejercicio gradual
Se desarrolla un plan de ejercicio estructurado basado en el nivel físico actual del paciente y su progreso de recuperación.
Generalmente incluye:
- Ejercicios aeróbicos como caminar, andar en bicicleta estática o hacer ejercicio en cinta de correr.
- Terapia de ejercicio gradual, donde la intensidad y la duración se incrementan gradualmente para desarrollar resistencia de forma segura.
2. Monitoreo de signos vitales
A lo largo de cada sesión, se monitorizan de cerca los signos vitales del paciente para garantizar la seguridad y guiar los niveles de actividad:
- Frecuencia cardíaca (FC)
- Niveles de oxígeno en sangre (SpO₂)
- Presión arterial (PA)
Observación de cualquier síntoma como mareos, dificultad para respirar o malestar en el pecho.
3. Educación sobre conservación y ritmo de energía
Los pacientes aprenden técnicas prácticas para gestionar su energía de forma eficaz, como:
- Planificación de actividades para evitar el sobreesfuerzo
- Utilizar estrategias de ritmo para equilibrar la actividad y el descanso
- Reconocer signos de fatiga o sobreesfuerzo y ajustar la actividad en consecuencia
La Fase II ofrece un entorno estructurado y supervisado donde los pacientes pueden recuperar su condición física de forma segura, adquirir conocimientos sobre el cuidado de su salud cardíaca y desarrollar hábitos que favorezcan su recuperación a largo plazo. Actúa como puente entre el período inicial de recuperación y la reincorporación a la vida normal.
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Fase III: Fase de mantenimiento (rehabilitación a largo plazo)
La Fase III marca la etapa final del proceso de rehabilitación y se centra en ayudar a los pacientes a mantener el progreso alcanzado. Esta fase suele tener lugar en un entorno comunitario o en casa, donde los pacientes asumen una mayor responsabilidad por su salud a largo plazo.
Objetivos de la Fase III:
- Apoyar la actividad física continua y la salud del corazón
- Promover cambios de estilo de vida sostenibles
- Fomentar la autosupervisión continua y la independencia.
- Prevenir futuros eventos cardíacos u hospitalizaciones
Componentes clave:
1. Programa de ejercicios en casa
A los pacientes se les proporciona un plan de ejercicios en casa personalizado y adaptado a su nivel de condición física y objetivos de recuperación.
Esto puede incluir:
- Actividades aeróbicas como caminar, andar en bicicleta o nadar.
- Ejercicios de entrenamiento de fuerza y flexibilidad para mantener el tono muscular y la movilidad.
- Pautas sobre la frecuencia, intensidad y duración del ejercicio
2. Asesoramiento y apoyo sobre estilo de vida
En colaboración con un equipo multidisciplinario (médicos, fisioterapeutas, dietistas y psicólogos), los pacientes reciben orientación sobre:
- Mantener una dieta saludable para el corazón
- Manejo del estrés y bienestar emocional
- Adoptar hábitos positivos como dejar de fumar y limitar el consumo de alcohol.
3. Promoción de la adherencia a la actividad física
Se recomienda a los pacientes seguir las pautas de actividad física recomendadas para garantizar beneficios duraderos:
- Al menos 150 minutos de actividad aeróbica de intensidad moderada por semana
- Monitoreo regular del peso, la presión arterial y la salud cardíaca.
- Mantenerse involucrado en programas de seguimiento o grupos de apoyo comunitario según sea necesario
La Fase III capacita a los pacientes para tomar las riendas de su propia recuperación y bienestar a largo plazo. Mediante ejercicio constante, cambios en el estilo de vida y educación continua, esta fase ayuda a los pacientes a mantener la salud cardíaca, mejorar su calidad de vida y reducir el riesgo de futuros eventos cardíacos. Nota: Todos los ejercicios se realizan bajo la supervisión de un fisioterapeuta o un experto en rehabilitación.
La fisioterapia desempeña un papel esencial para ayudar a los pacientes a pasar de la cirugía a una recuperación completa tras procedimientos a corazón abierto. Mejora la función cardíaca y pulmonar, fortalece y mejora el bienestar general. La rehabilitación cardíaca y pulmonar debe considerarse una parte necesaria de la recuperación, no una opción. Se anima a los pacientes y a sus familias a participar activamente en programas de fisioterapia para apoyar una recuperación segura y una salud cardíaca a largo plazo. Comprometerse con la rehabilitación es un paso clave para recuperar la independencia y mejorar la calidad de vida.
Dr. Basim Parvez
Autor
Dr. Basim Parvez es fisioterapeuta colegiado y Consultor Senior de Pacientes en HOSPIDIO, con un MBA en Gestión de la Salud. Con amplia experiencia clínica y un enfoque compasivo, ayuda a los pacientes a navegar por los tratamientos médicos. Dr. Basim también aprovecha su talento como escritor para simplificar información compleja sobre atención médica, permitiendo a los pacientes tomar decisiones informadas y fomentando la claridad y la confianza en sus trayectorias médicas.
Guneet Bindra
Crítico
Guneet Bhatia es la fundadora de HOSPIDIO y una experta revisora de contenido con amplia experiencia en desarrollo de contenido médico, diseño instruccional y blogs. Apasionada por la creación de contenido impactante, se destaca por garantizar la precisión y claridad de cada pieza. Guneet disfruta entablando conversaciones significativas con personas de diversos orígenes étnicos y culturales, lo que enriquece su perspectiva. En su tiempo libre, disfruta del tiempo de calidad con su familia, disfruta de la buena música y le encanta generar ideas innovadoras con su equipo.

